¡ Cuánto tiempo! Lo cierto es que os encontraba a faltar... Muchas cosas están sucediendo, todas agolpadas, al mismo tiempo; a nivel profesional, momento dulce, exquisito - aquello que, algunos, nombrarían con esa palabra que prefiero reservar pero que espero que entendáis- Sin embargo, por otra parte, a nivel personal, la dureza de un cáncer; hay días que pienso que preferíria tenerlo yo que no ser la espectadora impotente del dolor de una madre
¿ Sabéis? El año 2016 - bisiesto, no sé que tenemos con los años bisiestos y os aseguro que no es ninguna superstición- fue un año duro, por injusto, muy injusto conmigo - y ya sé que os quedáis con la miel en los labios pero ¿ os acordáis del Un, Dos, Tres? Sí, cuando decían, en la subasta, " y hasta aquí puedo leer" pues yo " hasta aquí puedo hablar" - pero, en su momento, os enterareis.
La cuestión es que en la Nochevieja del 2015 - año excelente, creía yo, tonta de mí - ya dije que ese año 2016 sería bisiesto, "malo, seguro" y, después, seguimos con nuestras risas, ajenos a todo lo que estaba por venir
Pues bien, la cuestión es que en la Nochevieja del 2016 - a la que llegué dando saltos de alegría, tonta de mí- dije "año excelente, dulce, seguro", pues bien...
¿ Qué os quiero decir? Que si buscáis a alguien que os adivine el futuro, una pitonisa, conmigo lo lleváis mal, ya veis, no doy ni una.
Si buscáis una psicóloga que esté a vuestro lado, cuando más lo necesitéis, sin importarle todo lo demás, aquí me tenéis
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